Similo: Fábulas

Similo: Fábulas

noviembre 11, 2020 0 Por zoki666

La serie de juegos Similo presentan diferentes temáticas para un mismo juego de deducción. Todos ellos son juegos rápidos, de reglas muy sencillas, cooperativos y desenfadados. Uno de los jugadores dará ciertas pistas para que el resto adivinen el personaje al que se refiere. En el caso de Similo: Fábulas, la temática serán personajes de cuentos que todos conocemos como Pinocho o Los 3 cerditos.

En esta reseña y tutorial hablaremos del Similo: Fábulas editado por Horrible Guild en nuestro idioma. Salvo por la temática, todo cuanto se diga, podrá aplicarse a cualquiera de los juegos de esta misma serie.

Portada de Similo: Fábulas
Atención a cómo se presenta el juego… Similo: Fábulas.
  • Nº jugadores: 2 a 8
  • Edad recomendada: 7+
  • Año de publicación: 2020
  • Editorial: Horrible Guild
  • Autores: Martino Chiacchiera, Hjalmar Hach y Pierluca Zizzi
  • Artista: Xavier Gueniffey Durin
  • Idioma: español
  • Independencia del idioma salvo reglamento: No
  • Ficha en la BGG

¿CÓMO SE JUEGA?

ELEMENTOS DEL JUEGO

Carta de Similo: Fábulas

En Similo sólo hay cartas. Si obviamos las 5 que se usan para instrucciones, portada y publicidad, nos quedan las 30 del propio juego.

Estas cartas contienen una bella ilustración, su nombre y una pequeña explicación que indica a qué cuento pertenece, por si el personaje resultara desconocido.


PREPARACIÓN Y CONCEPTOS BÁSICOS

Similo es un juego cooperativo que se plantea en un rango de 2 a 8 jugadores según sus especificaciones. Uno de los jugadores será el encargado de las pistas y el resto serán los buscadores. La idea es que el encargado, haciendo uso de cierta mecánica para entregar pistas al resto, adivinen qué personaje es el secreto (que obviamente sólo conoce el encargado). Todo esto, sin que el encargado diga nada ni haga señas.

La preparación para la partida es la siguiente:

  1. Decidir quién será el encargado de las pistas. El resto serán buscadores.
  2. El encargado baraja las cartas y coge una, que sólo él puede ver. Ésa será la carta que los buscadores deberán descubrir: el personaje secreto.
  3. Roba otras 11 cartas y mézclalas junto con la carta previamente robada.
  4. Sitúa las 12 cartas bocarriba en una cuadrícula de 4×3.
  5. Sitúa el resto de cartas en un mazo bocabajo.
  6. Por último, el encargado robará una mano de 5 cartas, oculta a los buscadores.
Cuadrícula
Cuadrícula 4×3 desplegada. Entre ellos está el personaje secreto.

SECUENCIA DEL JUEGO

La partida de Similo dura 5 rondas. Cada ronda está dividida en 2 fases:

  1. Jugar una pista.
  2. Retirar personajes.

La partida puede durar menos rondas, si los buscadores eliminan la carta del personaje secreto.

JUGAR UNA PISTA

El encargado debe elegir 1 carta de su mano para presentar como pista a los buscadores.

Deberá situarla bocarriba y a la vista de todos, en la siguiente posición:

  • Vertical: la carta jugada como pista comparte alguna/s característica/s con la carta que deben adivinar.
  • Horizontal: la carta jugada como pista tiene alguna/s característica/s diferente/s con respecto a la carta que deben adivinar.

En cuanto a qué tipo de relación deben compartir o qué tipo de diferencia deben tener las cartas que se comparan, queda a la libre imaginación del encargado de las pistas y a la capacidad de intuición de los buscadores.

Mano de cartas para pistas
De entre las cartas de la mano, una deberá ser la pista a dar.

Recordemos que el jugador encargado de las pistas sólo podrá situar la carta en una de esas 2 posiciones y nada más. No podrá hablar, ni hacer gestos ni comunicarse de ninguna otra forma.

Tras poner la carta sobre la mesa, deberá robar otra del mazo para volver a tener 5 cartas en la mano.

RETIRAR PERSONAJES

Los jugadores que hacen de buscadores podrán debatir sobre la situación para llegar a un acuerdo y decidir qué cartas retirar. Sólo podrán hablar entre ellos, nunca con el encargado de las pistas.

Las cartas de pistas siempre se quedarán sobre la mesa aunque pasen las rondas, por lo que siempre podrán apoyarse en ellas para tomar decisiones. No deben ceñirse sólo a la última carta de pista para elegir qué cartas retirar.

En función de la ronda que se esté jugando, los buscadores deberán retirar cierta cantidad de cartas de la cuadrícula:

RONDA 1RONDA 2RONDA 3RONDA 4RONDA 5
1 carta2 cartas3 cartas4 cartas1 carta

Como se puede ver, en cada ronda se debe retirar 1 carta más que en la anterior. La excepción es la 5ª ronda, donde sólo habrá 2 cartas restantes de las 12 que empezaron en la cuadrícula. En ese punto, sólo quedará retirar la que creamos que no sea la correcta tras la pista.

Pista en Similo: Fábulas
La mente de los jugadores es un misterio.
Ronda 1: pista entregada en horizontal y carta retirada de la cuadrícula.

FINAL DE PARTIDA

Si se concluye la 5ª ronda y queda sobre la mesa una única carta que es la que el encargado de pistas conocía en secreto y los buscadores debían adivinar, todos los jugadores habrán ganado la partida.

En cualquier otro caso, los jugadores habrían errado retirando la carta del personaje secreto y todos habrían perdido la partida.

Última ronda de Similo: Fábulas
Ronda 5. Sólo quedan 2 personajes. El encargado deberá dar la pista y uno de los personajes deberá retirarse. Ahí se sabrá si se gana o se pierde…

MEZCLANDO VARIOS SIMILOS

Existe la posibilidad de jugar con 2 juegos de Similo diferentes de forma simultánea. La manera de afrontarlo es muy parecido al juego normal, salvo por un detalle…

Al haber 2 juegos de Similo, habrá 2 mazos diferentes:

  • Uno de ellos se destinará para coger la carta a descubrir y crear la cuadrícula.
  • El otro servirá para robar cartas para la mano del encargado y poder dar las pistas.

Nunca podrá cambiarse la función de cada mazo en el transcurso de la partida.

Alicia en Similo: Fábulas
«Mmmm… ¡Cuántas posibilidades jugando con 2 mazos!»

LOS COMPONENTES

Las diferentes versiones de Similo se presentan en formatos similares, por lo que cuanto diga para el que reseño, podría aplicarse a cualquier otro. En el caso de Similo: Fábulas, viene en una cajita de plástico de color morado. En el frontal se dejará ver la carta que se usa como portada. Su apertura es similar a la de las cajas de los casetes, tan populares hace décadas.

Por muy original que parezca esta forma de presentarse, no hay más que pegas, al menos para mí. Para empezar, es imposible guardar las cartas enfundadas. Tal cual, no se puede. Además, la caja tiene ese apéndice que sobresale hacia arriba para colgarlo de barras. Supongo que esto pueda ser útil para las tiendas, pero para el usuario final, sólo es un estorbo: queda horrendo y ocupa un espacio innecesario, de manera totalmente irregular.

Horrenda caja de Similo: Fábulas
¡No entran enfundadas! ¡Maldición! ¡Nooooooo!

Por tanto, esa carcasa que parecía novedosa y atrevida, sólo sirve para quien quiera tenerlo tal cual es, le guste o no, ya que no hay otra opción: te la quedas o la tiras. Es inalterable, al menos de una manera sencilla.

Las cartas no son especialmente gruesas y tienen una muy ligera rugosidad al tacto. De ellas, 5 están dedicadas a las instrucciones, portada, trasera y publicidad. Las otras 30 cartas son las propias del juego. En el caso de Similo: Fábulas, personajes de cuentos fantásticamente ilustrados.

En cuanto a su diseño, lo mejor es el arte del juego, que es toda una delicia para la vista. Respecto a las instrucciones, son correctas y muestran de una forma clara cómo debe jugarse a Similo: Fábulas.

Cartas de Similo: Fábulas
El arte es espectacular.

VALORACIÓN

Similo: Fábulas es uno de los diferentes juego de la serie Similo que ha visto la luz en nuestro idioma. Su mecánica es muy simple de entender, lo que facilita sacarlo a mesa con cualquier grupo de personas, da igual que nunca hayan jugado previamente a juegos de mesa modernos. Todo el mundo es capaz de jugar a Similo. Donde si puede haber cierta traba, es en la edad mínima, como es lógico y, como referencia, el juego marca a partir de 7 años.

La duración de las partidas, en el caso más largo, no pasará de los 10 minutos. Esto puede verse influido por la dinámica del grupo. Recordemos que Similo invita al diálogo entre buscadores. Si topamos con un grupo realmente parlanchín, este tiempo puede estirarse, pero ya estaríamos hablando de casos concretos.

Mazo de cartas de Similo: Fábulas
Realmente el juego sólo es eso. Y de ahí quita 5… Y estando enfundadas… ¡Esto entra en una cartera!

La rejugabilidad de Similo: Fábulas es siempre relativa al parecer de los jugadores. Son sólo 30 cartas, pero no saldrán todas en la cuadrícula y siempre serán al azar como se dispongan. Por tanto, podría decirse que tiene bastante rejugabilidad. Pero también es cierto que siempre será lo mismo y podrán crearse ciertas asociaciones de pistas entre personajes que se repitan en todas las partidas en las que aparezcan…

Por tanto, yo lo situaría en un punto medio, tirando a bajo, en cuanto a rejugabilidad. Lo bueno es que siempre podremos hacernos con alguna versión más de Similo, si nos gusta el juego, para aumentar notablemente su rejugabilidad, gracias a la posibilidad de combinar ambas barajas en una misma partida.

En cuanto a la profundidad de Similo: Fábulas, debo reconocer que tiene algo. El encargado de las pistas, deberá ver cómo darlas, teniendo en cuenta que deberá proteger al personaje secreto y encaminar a los buscadores a retirar a otros personajes. Hay algo de peso en este aspecto, que no sabría cómo definir, ya que no es ni estrategia, ni táctica ni realmente deducción. Más bien es una especie de empatía hacia los buscadores para encaminarles como creas oportuno.

Dudas
¿Qué puedo echar como pista?

Esta claro que en ocasiones funcionará y en otras no. El encargado presenciará debates donde los buscadores intenten deducir cuáles retirar y aunque no coincidan con el plan que él había establecido, comprobará que también tienen cierto peso y lógica en su aplicación.

Por tanto, dado que no hay otra mecánica que influya en el juego y la comunicación está restringida, como es obvio, sólo podemos achacar la evolución de la partida a la suerte. Esto se notará, sobre todo, en los casos donde se vean diferentes posibles actuaciones por parte de los buscadores tras ver la pista y todas ellas con su correspondiente lógica.

Pese a esta pega, creo que Similo: Fábulas es un buen juego, recomendable para todo el mundo y disfrutable por todos, ya sean jugones o novatos. Todo el mundo se puede divertir con él. Pero, dado que reseño un producto en concreto y no el juego en general, debo hacer hincapié en la nefasta decisión de presentarlo en esa extraña caja.

Gato con botas en Similo: Fábulas
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado…

No poder enfundar al juego, poseer esa forma tan irregular, con extensión superior incluida para colgar de una barra, me parece una auténtica locura. De hecho mi caja ha ido directa a la basura tras ver que no había posibilidad alguna de dejarla a mi gusto. ¿Tanto costaba darle 2 milímetros más y hacer removible el enganche? Creo que es algo sencillo de hacer y que daba posibilidades a los usuarios de tener el juego como ellos quisieran.

Esta nefasta decisión tira por la borda un producto que era redondo: pequeño y transportable. Que podría ver mesa en cualquier sitio: en la piscina, terrazas, sobremesas, etc. Creo sinceramente que la caja ha afeado el conjunto. En definitiva, un buen juego atrapado en una carcasa horrenda y poco práctica.


  • Fácil y rápido de jugar.
  • Para todos los públicos.
  • Ilustraciones muy hermosas.
  • Se puede combinar con otra versión de Similo.
  • La caja es horrible y poco útil.
  • No se pueden guardar las cartas enfundadas.
  • El azar puede ser un factor clave en ciertas rondas.
  • Escasa rejugabilidad: el juego sólo son 30 cartas y se usan 21 por partida.

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