Oh My Goods!

Oh My Goods!

agosto 19, 2020 0 Por zoki666

Es sorprendente lo que Alexander Pfister puede hacer con un mazo de cartas, pues de eso trata Oh My Goods!, de unas cartas muy polivalentes con las que gestionaremos todo: trabajadores, edificios, recursos… Con el fin único de hacer el mejor motor de generación de recursos, que nos otorgue la victoria ante los rivales al final de la partida.

El juego Oh My Goods! que reseño es la versión editada por SD Games, aunque actualmente se hace cargo la propia Lookout Games (Asmodee). En esencia son iguales y lo que veamos en uno, será aplicable al otro.

Europa, Edad Media: los jugadores asumen el papel de artesanos para producir una amplia gama de mercancías. Haz uso de tu producción en cadena para ganar ¡un montón de puntos de victoria!

– Descripción de la caja de Oh My Goods!
Portada de Oh My Goods!
Portada de la cajita de Oh My Goods!
  • Nº jugadores: 2 a 4
  • Edad recomendada: 10+
  • Año de publicación: 2016
  • Editorial: SD Games
  • Autor: Alexander Pfister
  • Artista: Klemens Franz
  • Idioma: castellano
  • Independencia del idioma salvo reglamento: Sí (salvo texto temático)
  • Ficha en la BGG

¿CÓMO SE JUEGA?

Oh My Goods! es un juego que cuenta con diferentes versiones del manual a medida que ha ido madurando entre el público. Aquí explicaré la versión publicada en español, así como unos pequeños matices que lo diferencia de las últimas versiones publicadas en otros idiomas.


ELEMENTOS DEL JUEGO

Este juego sólo se compone de 110 cartas. Existen varios tipos de cartas y las vamos a explicar a continuación:

Trabajador

El trabajador muestra la siguiente información:

  1. Cantidad de mercancías a obtener por trabajar ordenadamente.
  2. Cantidad de mercancías a obtener y reducción de requisitos por trabajar de modo chapucero.
  3. Resumen de las fases de la ronda.
Trabajador de Oh My Goods!
¿Por qué sonríe? ¡Va a trabajar!

Las cartas de trabajadores están impresas en ambas caras. Lo único que varía es la ilustración.

Ayudante

Los ayudantes muestran la siguiente información:

  1. Cantidad de mercancías a obtener por trabajar.
  2. Coste de contratación.
  3. Puntos de victoria.
  4. Requisito de edificios.
Ayudante de Oh My Goods!
Menudo ayudante… ¡Ahí con los brazos cruzados!

Las cartas de ayudantes están impresas por ambas caras, pero son ayudantes diferentes los que se muestran (no deben voltearse durante la partida).

Edificios y Recursos

Estas cartas pueden usarse de 3 formas: como edificio, como recurso o como contador de mercancía, este último en caso de mostrarse la trasera y situarse sobre un edificio.

Los edificios tienen la siguiente información:

  1. Coste de construcción.
  2. Puntos de victoria.
  3. Nombre del edificio.
  4. Efecto o mecanismo de producción.

En el caso de los edificios que muestran un efecto en la parte inferior de la carta, deberá verse qué hace por su simbología (es bastante intuitivo).

Si los edificios muestran en la parte inferior un mecanismo de producción, la información que se muestra es la siguiente:

  1. Recursos requeridos.
  2. Mercancía que produce.
  3. Valor de la mercancía que produce.
  4. Producción en cadena (no lo tienen todos).
Explicación de recursos

En el caso de usarse la carta como un recurso, la información que interesa es la siguiente:

  1. Recurso.
  2. Indicador de medio sol (no lo tienen todos).
Carbonera de Oh My Goods!

Carbonera

La carbonera es una carta de edificio inicial, que sólo funciona como edificio y que tienen todos los jugadores al comenzar la partida. La información que muestra es similar a la explicada para los edificios en el anterior punto, salvo porque no tiene ni coste ni puntos de victoria.


PREPARACIÓN Y CONCEPTOS BÁSICOS

La preparación de la partida es muy simple, sólo deben darse estos pasos:

  • Cada jugador recibe una carta de trabajador y de carbonera, que sitúan enfrente suyo.
  • Se pone en medio de la mesa una serie de ayudantes de forma aleatoria. Se colocan tantos ayudantes como el doble de jugadores haya.
  • Los trabajadores, carboneras y ayudantes que no se usen, se devuelven a la caja.
  • Baraja el resto de cartas y crea un mazo que se sitúa al alcance de todos, bocabajo. Junto a él, se reserva un espacio para los descartes.
  • Cada jugador roba 5 cartas que conforman sus manos iniciales, ocultas a los otros jugadores.
  • Elegir el primer jugador activo.
Zona del jugador
Zona del jugador preparada.

SECUENCIA DEL JUEGO

El juego durará una cantidad indeterminada de rondas, hasta que se desate el final de partida con la construcción del octavo edificio por parte de algún jugador.

Estas rondas se descomponen en 4 fases, que siguen este orden:

  1. Nuevas cartas en mano.
  2. Amanecer.
  3. Atardecer.
  4. Producir y Construir.

Para entender lo que se explica a continuación, debemos tener claro el concepto de que las cartas del mazo (y de la mano de los jugadores) podrán usarse como edificios, como recursos o como un contador de mercancías. Una vez sirvan para una cosa, no valdrán para las otras durante el resto de la partida o hasta que sean descartadas.

Fase 1: Nuevas cartas en mano

Cada jugador podrá elegir descartar toda su mano y robar la misma cantidad de cartas del mazo.

Tras esto, todos los jugadores robarán 2 cartas del mazo que sumarán a las que tuviesen en la mano.

En el caso de que el mazo de robo se acabe, se barajarán las del descarte y se creará uno nuevo. En el caso de que tampoco hubiera cartas en el descarte, cosa muy rara, cada jugador deberá descartar la mitad de sus cartas de la mano (redondeando hacia abajo) para poder crear un mazo de robo nuevo.

Fase 2: Amanecer

El jugador activo roba cartas del mazo y las sitúa bocarriba en medio de la mesa. Irá añadiendo una tras otra, dejando a la vista el recurso de cada carta. Deberá dejar de robar cartas en el momento en que 2 de las cartas que haya situado tengan el símbolo de medio sol.

Esta hilera de cartas representa la galería de mercancías, que queda a disposición de todos los jugadores para la cuarta fase.

Galería de mercancías
Galería de mercancías. Está surtido el mercado esta mañana…

Ahora cada jugador debe decidir dónde enviar a trabajar a sus trabajadores y de qué manera. Deberá situarlo bajo alguno de sus edificios desocupados y dejando en la parte superior el indicador de trabajo ordenado o chapucero, según lo que prefiera.

El trabajo ordenado, durante la cuarta fase, requerirá de todos los recursos que sean requisito para construir la mercancía que indique el edificio. Si lo logra, obtendrá 2 mercancías por ese trabajo.

En cambio, el trabajo chapucero permite ignorar 1 unidad de recursos de todos los que son requisito para generar las mercancías, pero si lo logra, sólo obtendrá 1 mercancía (en vez de 2 como en el caso del trabajo ordenado).

Durante una partida de Oh My Goods!
El trabajador a currar a la carbonera, que además ya tiene mercancías almacenadas. También hay un telar, pero hoy no se currará allí. La carta bocabajo junto al telar, es la posible nueva construcción…

En el caso de los ayudantes, pueden moverse a otros edificios desocupados del jugador, previo pago de mercancías de los edificios, por valor de 2 monedas.

Los jugadores también podrán dejar enfrente suyo una carta bocabajo, que será el edificio que quieren construir durante esta ronda.

Todas estas planificaciones de trabajo y construcción se resolverán en la cuarta fase.

Fase 3: Atardecer

De nuevo, el jugador activo roba cartas del mazo y las sitúa bocarriba en medio de la mesa, en una segunda hilera. Irá añadiendo una tras otra, dejando a la vista el recurso de cada carta. Deberá dejar de robar cartas en el momento en que 2 de las cartas que haya situado tengan el símbolo de medio sol. Estas mercancías también pasan a estar disponibles para los jugadores de forma idéntica a las anteriores.

Galería de mercancías de Oh My Goods!
Durante este otro día, la galería de mercancías ha quedado algo escasa…

Fase 4: Producir y Construir

Producción y producción en cadena

Los jugadores empezarán produciendo las mercancías donde estén trabajando sus trabajadores y ayudantes. En el caso del trabajador, debemos tener en cuenta que puede trabajar de forma ordenada o chapucera, pero los ayudantes siempre trabajan de forma ordenada (necesitan de todos los recursos indicados como requisitos), pero sólo obtendrán 1 mercancía (en vez de 2 como ocurre con el trabajador).

Mercancías de Oh My Goods!
¡Es la hora de producir mercancías!

Los recursos que son requisito para generar la mercancía que genera el edificio, se obtienen de los recursos que hay en la galería de recursos. Esos recursos están disponibles para todos los jugadores y hacer uso de ellos no implica retirarlos de la mesa. Por cada acción de generar mercancía de un edificio, se verá si están ahí los recursos necesarios. Si faltara algunos, el jugador podrá descartarse de cartas de su mano que muestren los recursos que necesite.

Tras completar la cantidad de recursos requerida, se robarán cartas del mazo que se situarán bocabajo sobre el edificio, como contadores de mercancías que hay producidas en ese sitio. Debemos tener en cuenta la cantidad de cartas a robar, que siempre será 1, a excepción de si se trata de un trabajador actuando de forma ordenada (2, en tal caso).

Telar de Oh My Goods!
En este telar, a base de descartar recursos de algodón podemos generar telas, si usásemos la producción en cadena.

Si se ha podido producir al menos una mercancía en el edificio, se puede activar su producción en cadena. Para ello deberemos usar cartas de nuestra mano como recursos y/o mercancías presentes en nuestros edificios para cumplir con los productos que se soliciten. Si pide más de un recurso o mercancía, deberemos entregar todo lo que nos solicita para poder generar algo. Las cartas de tu mano que usas, así como las mercancías de otros edificios, pasan a situarse bocabajo sobre éste edificio como contadores de mercancía. Además, la producción en cadena, a diferencia de la producción con trabajadores y ayudantes, permite hacerlo tantas veces como desees y seas capaz.

En el caso de no poder cumplir con la cantidad de recursos requerida para producir inicialmente con tu trabajador o ayudante, simplemente no se producirá nada en ese edificio. De todas formas, el trabajador deberá separarse del edificio una vez terminada con la producción, haya sido satisfactoria o no (detalle que el manual de esta versión no indica, pero sí las versiones más actuales). En cambio, el ayudante permanecerá en él.

Construcción

Llega el momento de construir el edificio que dejaste bocabajo en la segunda fase. Si quieres y tienes el dinero suficiente para pagarlo, ponlo bocarriba con el resto de edificios que tengas en juego y paga descartando mercancías que estén sobre tus edificios, de forma que cubras sus coste (si pagas de más, se pierde el sobrante).

Tipos de edificios de Oh My Goods!
Hay mucha variedad de edificios. Es importante haber elegido lo que se desea construir…

En el caso de que no puedas pagarlo o ya no desees construirlo, simplemente vuelve a tomar la carta y ponla en tu mano.

Contratar ayudante

Sólo puedes contratar un ayudante en caso de no construir el edificio durante esta fase. El tal caso, deberás pagar descartando recursos que estén sobre tus edificios hasta cubrir el coste de contratación (el dinero sobrante se pierde). Por supuesto, deberá respetarse las indicaciones del ayudante en lo referente a edificios que debes tener.

Lista de ayudantes
Estos tipos saben hacer de todo, ¡contráteles!

Los ayudantes tienen unas cartas de colores indicadas en ellos. Esto significa que el usuario que los va a contratar debe tener, por lo menos, los edificios de esos colores en juego.

Una vez contratado, el ayudante debe situarse en un edificio desocupado, de cualquier color y ahí se quedará a trabajar en las siguiente rondas, salvo que el jugador pague recursos por valor de 2 monedas para moverlo a otro edificio desocupado, durante la fase 2.

Por lo que se ve en las normas, vemos que el juego da pie a que todos los jugadores puedan actuar de forma simultánea, si se quiere, ya que sus acciones no se pisan nunca, salvo en este punto. En el caso de que varios jugadores deseen contratar el mismo ayudante, debemos respetar un orden de preferencia en el que el primero en el elegir es el jugador activo y luego el resto de jugadores en sentido horario.

En las normas de esta versión se indica que ningún jugador puede tener más de 2 ayudantes, pero en las versiones actualizadas, no hay limitación alguna. Un jugador podrá contratar, a lo largo de la partida, tantos ayudantes como pueda y quiera.

Final de la Fase 4

Se deben descartar todas las cartas de la galería de mercancías y el siguiente jugador en sentido horario pasa a ser el jugador activo.


REGLAS ADICIONALES

Explicaremos 2 edificios con funciones algo diferentes a lo habitual:

Fábrica de cristales

La fábrica de cristales necesita X recursos para producir su mercancía (vidrio). Da igual qué recursos sean, sólo hay que cumplir con la cantidad solicitada.

Oficina de mercado

Las oficinas de correo las podemos encontrar con diferentes habilidades, que podemos dividir en 2 tipos:

  • Añade 1 recurso a la galería de mercancías, disponible sólo para el jugador que controla el edificio.
  • En la fase primera, robas 1 carta adicional, a menos que ya tuvieses más de 3 cartas en la mano al inicio de la fase.

FINAL DE PARTIDA

En Oh My Goods! la partida no termina de forma inmediata. En el momento en que un jugador pone en su zona de juego su octavo edificio, se desencadena el final de partida.

Esa ronda se seguirá jugando con normalidad y, además, se jugará una ronda adicional. En esta última ronda, se permitirá a los jugadores usar la producción en cadena de todos sus edificios, aunque no se produzca nada en ellos con trabajadores o ayudantes, incluso aunque éstos no estén presentes en el edificio.

Fin de partida
Fin de partida y ¡vencedor!

Una vez acabada esta peculiar y última ronda, se pasará a contar los puntos de victoria de cada jugador:

  • Se cuenta el valor de las mercancías que hubiera sobre los edificios y se canjea obtenido 1 punto de victoria por cada 5 monedas. Si hubiese monedas sobrantes, simplemente se tendrán en cuenta para desempatar.
  • Se suman los puntos de victoria de los edificios construidos.
  • Por último, se suma los puntos provenientes de los ayudantes contratados.

El jugador con más puntos de victoria es el ganador y en caso de empate, se usarán las monedas sobrantes para desempatar.


LOS COMPONENTES

Oh My Goods! se presenta en una reducida caja donde sólo encontramos 110 cartas y un manual de instrucciones. No hay rastro de aire en su interior. Tanto es así, que si se enfundan las cartas (cosa recomendable por el trote que reciben), incluso con fundas finas, no cerrará bien del todo.

Las cartas son lisas y no especialmente gruesas, motivo adicional por el que enfundarlas, ya que les dará algo más de cuerpo y resultarán más cómodas de manejar (al menos, para mí).

Contenido del juego Oh My Goods!
¡Fuera aire!

Las ilustraciones y simbología son obra del célebre Klemens Franz y se nota. Las ilustraciones son claramente de su estilo, pero en este caso no hay pega alguna, ya que mayoritariamente son edificios y ahí no suele radicar su punto débil. La simbología, como siempre, fantástica. Esto es algo que clava a la perfección y es de agradecer.

Por último, comentar sobre el manual que no está todo lo bien explicado que debiera, usando a veces frases ambiguas e incluso, en alguna ocasión, faltando información para comprender detalles importantes, cosa que sí se explica en versiones más actualizadas. De hecho hay normas desfasadas, que varían respecto a las versiones de hoy, como he explicado anteriormente. Sinceramente, no es el mejor manual de Alexander Pfister que haya leído.


VALORACIÓN

Oh My Goods! es un juego de cartas pequeño, pero que no calificaría como filler, ya que tiene cierta duración y profundidad que lo aleja de ese tipo de juegos. Es sencillo de reglas y la gestión sobre la que trata tampoco es muy compleja, por lo que es un juego factible para sacar a mesa con cualquier jugador.

De todas formas, la experiencia y el conocimiento de las cartas es un valor añadido a la hora de obtener buenos resultados, ya que sabes a qué atenerte y qué posibilidades tienes de hacer ciertas jugadas. Pese a esto, hay que reconocer que la suerte ayuda mucho a la hora de ganar una partida, ya que la galería de mercancías, pese a ser igual para todos, en ocasiones beneficiará mucho más a unos que a otros.

Esta suerte, que como digo, tiene un peso importante, puede ser ligeramente controlada mediante la construcción de edificios que otorguen materias a esa galería y diversificando los recursos necesarios para producir mercancías. De esta forma, es muy posible que de una u otra manera puedas generar algún bien y no quedarte con un turno en blanco.

Pero incluso, pese a esto, debido a que las decisiones de sobre qué edificio trabajar y cuál construir se toman en la fase 2 y todavía no ha salido toda la galería de mercancías (termina de salir en la fase 3), hay cierto aspecto de tentar a la suerte. Entonces, en definitiva, en Oh My Goods! hay factor suerte, ligeramente controlable y con peso en la partida. De todas formas, creo que cuentan más las decisiones propias de los jugadores, pero quien busque un juego con mucho control, éste no lo es: el azar es muy importante, aunque no sea 100% decisivo.

Collage de Oh My Goods!
Bueno, bonito y barato.

Respecto a la idea de usar sólo cartas para todo, me parece algo brillante. Esta muy bien implementado y resulta bastante intuitivo. Tras jugar un par de turnos, cualquier jugador se sentirá familiarizado con la simbología, las mecánicas y la idea general que propone Oh My Goods!

La rejugabilidad de este juego es amplia, ya que con una baraja de más de 100 cartas, donde salen de forma aleatoria, nunca una partida será igual a otra. Pero está claro que las sensaciones serán siempre las mismas. No ocurrirá algo memorable en una partida que sobresalga sobre otra. Simplemente te saldrá mejor o peor, pero siempre se hará esencialmente lo mismo: conseguir mercancías, construir edificios, reclutar algún ayudante e intentar sacar los máximos puntos posibles.

Pese a esto, no creo que se haga repetitivo, salvo que se juegue sin parar una y otra vez a Oh My Goods! En general, es agradecido de jugarse y los 45 minutos aproximados que suele durar una partida, pasan rápidos porque es divertido. No cabe esperarse las sensaciones de otros juegos mayores de este autor, como el Mombasa o Great Western Trail, ya que son mucho más elaborados, pero dentro de su categoría y teniendo en cuenta sus escuetos componentes, Oh My Goods! sale muy airoso en las odiosas comparaciones.

Partida de Oh My Goods!
Fácil, divertido y con algo de gestión. ¡Mola!

Además, un punto a favor de Oh My Goods! es que funciona bien a cualquier número de jugadores. Gracias a sus mecánicas, que dan pie a que se pueda actuar de forma casi simultánea, el entreturno es casi inexistente. Es verdad que la posibilidad de AP existe, especialmente en jugadores nóveles, pero nada abusivo.

Por terminar, comentar que Oh My Goods! es un buen juego para todo aquél que le convenza lo explicado. Es uno de esos juegos que, con pocas cosas, saca algo que funciona y que está por encima de la media. Un buen diseño concentrado en una portable caja. Sin duda, merece la pena.


  • Pocos juegos hacen más con sólo 110 cartas.
  • Fácil de jugar, pero con cierta profundidad en la gestión.
  • Escala muy bien y la duración no es excesiva.

  • La suerte está presente en el juego de una manera importante.
  • Las reglas no están tan bien explicadas como debieran.

Difunde la palabra: