DOS

Y después del antiguo y mítico UNO llegó el DOS. No puedo decorar la presentación con ningún motivo o trasfondo, pues el juego no tiene nada de eso. Es un juego de cartas puro y duro, sin temática ni nada que se le parezca. Aquí se suben y se bajan cartas sin excusa que valga, hasta que alguno se quede sin mano y se proclame ganador de la ronda.

No soy muy dado al disfrute de este tipo de juegos, salvo que contengan cierta profundidad, pero tras probarlo durante unas cuantas partidas, quiero aprovechar para realizar una reseña, donde intentaré mostrar sus puntos fuertes y débiles.

Portada del juego.

Ficha técnica

  • Nº jugadores: 2 a 4
  • Edad recomendada: 7+
  • Año de publicación: 2018
  • Editorial: Mattel
  • Autor: Nick Hayes
  • Idioma: inglés
  • Independencia del idioma salvo reglamento: Sí
  • Ficha en la BGG

Reseña del juego

Jugar a DOS es realmente sencillo. Sólo se utilizará las 108 cartas que conforman el juego, que deberemos barajar y colocar en un mazo bocabajo. Reservaremos junto a él un espacio para el descarte. Cada jugador cogerá 7 cartas que conformarán su mano. Sobre la mesa habrá una zona central donde dejaremos 2 cartas del mazo bocarriba.

Partida preparada para jugar a 2 jugadores.

Con esta disposición tenemos la partida lista para jugarse. El objetivo es quedarse sin cartas en la mano. Para ello cada jugador realizará su turno y dará vez al siguiente. En el turno de un jugador, éste puede hacer juego con cada una de las cartas de la zona central. Hay 2 formas de hacer juego con una carta de la zona central:

  • Juego simple: jugar una carta de la mano que coincida con el número de la carta de la zona central. Si además, también coincidiese en color, al final del turno, el jugador podrá poner una de las cartas de su mano en la zona central.
  • Juego doble: jugar dos cartas que sumadas den la cifra de una carta de la zona central. Si ambas cartas fuesen del mismo color que la carta central, al final del turno, el jugador podrá poner una de las cartas de su mano en la zona central y el resto de jugadores deberán robar una carta del mazo.
Ejemplos de diferentes jugadas posibles para un 9 verde en la zona central.

Por tanto, podemos comprender que un jugador puede realizar tantas acciones como cartas haya en la zona central como máximo. La zona central puede tener más de dos cartas si así se encaminase la partida.

Existe la opción de que el jugador no quiera o no pueda jugar cartas. En tal caso deberá robar una carta del mazo y comprobar si puede hacer juego gracias a ella. En tal caso, tiene la opción de hacer la jugada, de lo contrario, deberá poner una de las cartas de su mano en la fila central.

El final del turno consiste en retirar todas las cartas con las que ha hecho juego de la zona central y ponerlas en el descarte. Tras realizar esto, si hubiese menos de dos cartas en la zona central, debería robar del mazo y ponerlas bocarriba hasta que hubiese dos. Si el jugador hubiese hecho juegos coincidiendo los colores, deberá colocar en este momento las cartas correspondientes de su mano en la zona central.

¡Hay que librarse de estas cartas lo antes posible!

A lo largo de la partida, se debe tener en cuanta la norma del «¡DOS!», que indica que si en algún momento un jugador tuviese dos o menos cartas en su mano, deberá avisar diciendo «¡DOS!». Si otro jugador le pilla sin decirlo, deberá robar como castigo dos cartas al final de su turno.

Las cartas del mazo están conformadas por 4 colores y numeraciones del 1 al 10, siendo especiales el 2 y otras cartas con el símbolo #. Estas cartas especiales hacen lo siguiente:

  • Comodín DOS: esta carta es un 2 de cualquier color. El jugador decide el color que representa cuando la juega o cuando la selecciona para jugar en la zona central.
  • Comodín #: esta carta cuanta como cualquier número del 1 al 10 del color que se indica en la propia carta. El jugador decide la cifra que representa cuando la juega o cuando la selecciona para jugar en la zona central.
Ejemplos de cartas comodín DOS y # de los 4 colores existentes.

A medida que la partida avanza, alguno de los jugadores se quedará sin cartas en la mano. Cuando esto sucede, la partida termina instantáneamente y se proclama como ganador. Si se quiere jugar con puntuaciones, cada partida la entenderemos como una ronda, y jugaremos rondas y rondas hasta que algún jugador obtenga 200 puntos.

Los puntos se ganan al terminar una ronda. Deberemos contar los puntos que otorgan las cartas en las manos del resto de jugadores y añadirlas a la puntuación del ganador, contabilizándolo de la siguiente manera:

  • Cartas normales: suma el valor del número.
  • Comodín DOS: suma 20 puntos.
  • Comodín #: suma 40 puntos.

Los componentes

El juego viene en una cajita endeble, pequeña y ajustada. Ni siqueira entran las cartas como un solo mazo, sino que hay que dividirlo en dos. Ni hablar de guardarlas enfundadas si es que alguien desease hacerlo.

Ejemplos de cartas con imágenes descuadradas, manchas y colores alterados.

Las cartas son lo más pobre que se puede imaginar, tanto en calidad como en arte. No hay nada remarcable para bien en todo este producto, más bien todo lo contrario: su producción deja bastante que desear, habiendo imágenes descuadradas, manchas y colores con alteraciones más que evidentes.

Valoración

DOS es un producto que no engaña. Es fácil de jugar y fácil de aburrirse de él. El juego no aporta nada especial, más allá de pasar el rato de forma amena con otros jugadores. Las partidas carecen de interés, pues la mayoría de las veces no da ni para jugar 4 cartas, ya que todo termina enseguida. De todas formas, está claro que este juego se esperaba rápido y totalmente casual, pero creo que ha pasado esa barrera para acabar siendo un diseño banal y descuidado.

Muestra de diferentes cartas del juego.

Pese a todos sus males, puede que este juego tenga su lugar y momento, especialmente si ya lo tienes y quieres darle algo de utilidad. Ahora que se acercan fechas donde suelen reunirse las familias, puede ser una buena opción para jugar con los peques de la casa, sin importar que ensucien, pierdan o rompan alguna de las cartas, ya que creo que se trata de un juego que no debería tener plaza permanente en ninguna ludoteca, ya que a la larga, habrá otros juegos mucho más atractivos como alternativa para pasar un rato desenfadado.

Ni en perspectiva este juego pinta bien…

Debido a todos los peros que encuentro en este producto, tanto en diseño de mecánica como en producción, no puedo más que animar a que probéis otras opciones, pues dudo que ésta fuese la acertada para nadie. Para jugar a esto, siempre podemos encontrar otras opciones en juegos tradicionales usando una baraja española como el Chúpate dos, Siete y media, Cinquillo, Seises o Reihe, con los que además, seguro que animáis a jugar a la abuela. Hay infinidad de ellos y cuantos conozco me parecen mucho más atractivos que el DOS.

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