Cubirds

Los amantes de la ornitología cúbica están de suerte, ya que ha llegado el turno de reseñar Cubirds. Este juego es un filler donde los protagonistas son aves con un aspecto muy peculiar, sorprendentemente cúbicas. Veremos en el juego cómo estos pájaros se posan en diferentes zonas, simplemente para acabar yéndose a otros destinos tras un breve descanso. El objetivo de los jugadores es muy claro: conseguir una colección de aves ganadora antes que el resto.

Portada del juego con un estilo brutal.

Ficha técnica

  • Nº jugadores: 2 a 5
  • Edad recomendada: 8+
  • Año de publicación: 2018
  • Editorial: Maldito Games
  • Autor: Stefan Alexander
  • Artista: Kristiaan der Nederlanden
  • Idioma: español
  • Independencia del idioma salvo reglamento: Sí
  • Ficha en la BGG

Reseña del juego

Este juego se conforma sólo por cartas, a parte del propio reglamento. Las cartas tienen varios datos a tener en cuenta:

  • Imagen: muestra la especie de ave que es. Esto también se ve en el icono arriba a la izquierda.
  • Nº de cartas: es el número pequeño de abajo a la izquierda. Indica cuántas aves de esta especie hay en la baraja.
  • Cifra de bandada: arriba a la derecha tenemos la cifra de bandada pequeña y la cifra de bandada grande, separadas por una barra (ya veremos para qué sirven).

La baraja consta de 110 cartas y 8 especies diferentes. El objetivo del juego es crear una colección de aves ganadora. Existen dos posibles colecciones ganadoras que son:

  • Mínimo 7 cartas de 7 aves de 7 especies diferentes.
  • Mínimo 6 cartas de 2 especies con 3 aves por lo menos de cada una de las dos especies.

Ahora que ya sabemos cómo son las cartas y también lo que debemos conseguir, vamos a ver cómo funciona el juego para enlazar todo esto. Lo primero será preparar la partida, que simplemente consiste en cuatro pasos:

  • Barajar las cartas y formar en medio de la mesa 4 filas con 3 pájaros en cada fila, bocarriba. No puede haber pájaros de la misma especie en la misma fila. Si saliera alguno, se quita y se pone otro.
  • Barajamos las cartas restantes (98 cartas) y formamos un mazo bocabajo.
  • Cada jugador roba 8 cartas para formar su mano.
  • Cada jugador roba 1 carta y la coloca bocarriba frente a él, que será la primera carta de su colección.
Disposición inicial de la mesa: el mazo y las 4 líneas de 3 pájaros de diferentes especies.

Con esto ya se inicia la partida, donde cada jugador hará su turno, hasta pasárselo al siguiente. En su turno cada jugador podrá hacer 2 acciones, siendo una obligatoria y la otra opcional. Éstas acciones son:

  • Bajar pájaros (obligatoria):
    El jugador debe elegir una especie de pájaros de su mano y bajar todos cuantos tenga a una de las líneas de pájaros sobre la mesa. Podrá colocarlos a la izquierda o a la derecha de la línea.
    Si hay otros pájaros de la misma especie en la línea, se llevará a su mano todos aquellos pájaros que quedan en el medio de ellos. La línea no puede quedarse con pájaros de una única especie. Si esto ocurriese, debería robar cartas del mazo y colocarlas en la línea, bien a la izquierda o a la derecha, hasta que haya más de una especie de pájaros.
    Si baja sus pájaros y no hay otros pájaros de la misma especie en la línea, podrá, si quiere, robar dos cartas del mazo.
  • Completar una bandada (opcional):
    Completar una bandada permite bajar una o dos cartas de pájaro de la especie de la bandada a la colección y descartar el resto, en función de si la bandada es pequeña o grande (los números de arriba a la derecha de la carta). Es algo que no se está obligado a realizar si no se quiere y, en caso de hacerse, deberá mostrarse la bandada al resto de jugadores.

Toda esta secuencia de turnos de jugadores está divididas en rondas. Las rondas no son un número concreto de turnos si no que se definen como los turnos que pasan hasta que algún jugador se queda sin cartas en la mano. Cuando esto ocurre, todos los jugadores deben descartarse de sus manos y volver a robar 8 cartas. El jugador que provocó el final de la ronda, será el jugador inicial de la nueva. Las cartas sobre la mesa y las colecciones no se ven afectadas por los finales de rondas.

Ejemplo de colección ganadora: 3 pájaros de una especie y otros 3 pájaros de otra.

Con todo esto ya sabemos jugar a Cubirds. Sólo queda un pequeño matiz que puede provocar el final de la partida de una forma un tanto abrupta. Debemos tener en cuenta que cuando el mazo de pájaros se agota, se barajan los descartes y se vuelve a crear otro mazo. Entonces, cuando una ronda se termina y no hay suficientes cartas para repartir (8 a cada jugador), incluso después de barajar los descartes y crear un nuevo mazo de robo, en tal caso, terminaría de inmediato la partida y ganaría el que más cartas de pájaro tuviese en su colección. La otra opción para terminar la partida es que algún jugador complete alguna de las colecciones ganadoras, que es lo habitual.

Los componentes

En la caja cuadrada de Cubirds tan sólo viene las 110 cartas y el manual de instrucciones. En la caja se puede guardar las cartas enfundadas sin problema, ya que hay espacio más que de sobra, cosa que siempre me desagrada (mis manías de no almacenar aire).

Así viene el juego, pero sin enfundar :b

Las cartas son de buena calidad y las ilustraciones preciosas, siempre que te guste este estilo tan poco habitual. En caso de que tu gusto personal no se acomode con el arte del juego, es más que probable que el juego ya te eche para atrás. Esto ya depende de cada uno.

Las instrucciones estan perfectamente explicadas, con buenos ejemplos e ilustraciones, por lo que empezar a jugar sin saber nada del juego, sería cuestión de 10 minutos.

Valoración

Cubirds es un juego sencillo, un filler con el que estaremos moviendo cartas de la mano a la mesa y echando un ojo hacia las colecciones de los rivales para no dejarles pájaros que ellos necesitan a su alcance. Las partidas se juegan bastante rápidas (unos 20 min.) y son relativamente relajadas, como en la mayoría de juegos de bazas. Puedes estar ansioso por conseguir cierta carta, pero no depende 100% de ti, así que no te vuelves loco por ello y simplemente te dejas llevar, avanzando poco a poco.

Ejemplo de colección ganadora: 7 pájaros de especies diferentes.

Con esto no quiero decir que no se tomen decisiones, pero las tomas sólo calculando las consecuencias a corto plazo, porque no sabrás lo que ocurrirá poco más alla de tu turno. Por tanto, si ves una carta que quieres, la coges; si crees que merece la pena coger un mogollón de cartas de una línea larga, pues lo haces… Al final, en cuanto a las decisiones a largo plazo que podrás tomar, no he visto más que dos: si quieres hacer una bandada grande o qué tipo de colección vas a ir a buscar. Además, cualquiera de estas dos elecciones podrán cambiarse en cualquier momento durante la partida, lo que es bueno, porque te da cierta maniobrabilidad para cambiar de cartas de pájaro buscar.

Perspectiva del despliegue del juego.

Existe un caso en el que puede ocurrir que te tires de los pelos (al menos a mí me pasa). Éste es cuando tienes una buena mano, con alguna bandada casi a punto y otro jugador se queda sin cartas en la mano, obligándote a descartarte… Cuando eso ocurre desearía prender fuego al juego, pero así son las normas y lo son para todos. Al final, cualquier jugarreta que te puedan hacer durante la partida no te afectará más allá que un ratito, ya que las partidas son cortas e incluso se puede llegar a remontar si los astros te sonríen (y si no, para eso están las revanchas).

Por todo esto, sólo puedo decir que Cubirds es un juego de cartas desenfadado, que cumple con lo que se puede esperar de él. Quien busque algo revolucionario no lo encontrará aquí. En este juego no se reinventa la rueda, simplemente se aplican unas mecánicas muy habituales, de una forma acorde, con un buen acabado y que en conjunto funciona, permitiendo disfrutar de un buen rato a los jugadores.

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