Coimbra

Coimbra

febrero 4, 2019 0 Por zoki666

Coimbra es un juego que nos traslada a la época de los descubrimientos, durante los siglos XV y XVI, en torno a esta región de Portugal. Deberemos influenciar de la manera correspondiente a diversas personalidades y hacer crecer nuestro renombre dentro de los principales gremios de aquella sociedad. El juego mezcla una serie de mecánicas donde la selección y colocación de dados es la principal entre ellas.

Elegante y resistente caja

FICHA TÉCNICA

  • Nº jugadores: 2 a 4
  • Edad recomendada: 14+
  • Año de publicación: 2018
  • Editorial: Eggertspiele
  • Autores: Flaminia Brasini y Virginio Gigli
  • Artista: Chris Quilliams
  • Idioma: castellano y portugués
  • Independencia del idioma salvo reglamento: No
  • Ficha en la BGG

¿CÓMO SE JUEGA?

Este es uno de los juegos más sonados de 2018 y tiene razones de peso para serlo. Intentaré explicar estos motivos según mi punto de vista, sin explicar en detalle cómo se juega.

El juego se divide en tres partes claramente diferenciadas. La primera sería el tablero central, con su mapa, los marcadores de influencia en los gremios, la puntuación, las expediciones y el orden de turno. Otra parte fácilmente diferenciable serían las cartas que se sitúan a la izquierda del tablero principal. Y por último sería la región propia de cada jugador, con su tablero personal y las cartas que se van añadiendo a lo largo de la partida. Todas estas partes están ligadas entre sí de forma simple y elegante, como se podrá apreciar.

Disposición de inicio de partida a 2 jugadores

Las cartas que hay a la izquierda del tablero serán las personalidades que debamos influir y atraer a nuestra causa, quedando finalmente en nuestro tablero de juego personal. Estas cartas tienen asociado un gremio de los cuatro que existen (clero, mercaderes, nobles y eruditos). Conseguir a estos personajes nos ayudará a subir en influencia en esos marcadores de gremio y cuanto más alto estemos, mejores recompensas podremos obtener de ellos. También pueden tener un certificado, que simplemente sirve para hacer colección y puntuar al final de la partida por ellos. Obviamente tienen una habilidad (hay muchas y muy variadas) y un coste a pagar en uno de los dos recursos que gestionamos: dinero o poder militar. Con este resumen sobre las cartas, ya podemos hacernos una idea de la cantidad de posibilidades que el juego ofrece para desarrollar una estrategia en la partida, a pesar de que todas las cartas de personaje que tiene el juego saldrán en la partida (de un partida a otra variará el orden en el que salen).

Los dados son el motor del juego y, tanto el valor que tienen como su color, serán significativos. El valor será importante ya que indicará en qué orden se eligen los personajes y también la cantidad que hay que pagar por ellos. En cada turno, de los cuatro que hay en la partida, elegiremos como máximo tres personajes, por lo que es importante elegir bien y buscar todas las opciones de hacer combos, ya que terminaremos la partida con sólo doce personajes en nuestro haber (quizás alguno más gracias a habilidades de los propios personajes).

Los dados tienen color porque también sirven para recoger las recompensas de los gremios, en función de lo bien situados que estemos en ellos. Por tanto es importante tener dados del color que nos interese para este fin. Además hay un dado blanco que es comodín, que siempre suele ser muy solicitado entre los jugadores.

Visión del tablero central

En la parte baja del tablero central hay unas cartas muy diferentes a las de personajes. Estás cartas son posibles expediciones en las que el jugador puede invertir. Pagando su coste, formas parte de ella y te reportará puntos de victoria al final de la partida de una forma muy variada. Hay bastantes de estas cartas pero sólo seis se usarán en cada partida.

En el tablero central hay un llamativo mapa donde se situarán al inicio de la partida una serie de monasterios que podrán ser visitados por el peregrino de cada jugador, para obtener los beneficios que en ellos se indique. Hay toda clase de beneficios y dado que recorrer esos caminos conlleva un gran esfuerzo (se hace mediante habilidades de los personajes y mediante el beneficio del gremio del clero), hay que pensar bien el recorrido a seguir, eligiendo los más interesantes y desechando los que consideremos inoportunos. Hay más fichas de monasterio de las que se sitúan en el tablero, por lo que cada partida el mapa será novedoso.

Por hacer mención a algunos detalles, podemos ver en la parte superior de las cartas de la izquierda unas fichas en forma de almenas, que se denominan fichas de favor. Se pueden conseguir de forma muy similar a los personajes, pero sin tener que pagar coste. Estas fichas te otorgan un suculento beneficio, en función de cual elijas, pero hay que darse cuenta que al acceder a una de ellas, dejas de conseguir un personaje, ya que gastas un dado en esta acción.

Siatuación del juego al final de la partida a 2 jugadores

Otro detalle interesante es la elección del jugador inicial. Éste será aquel que tenga más coronas una vez comprados todos los personajes en ese turno. Algunos personajes llevan consigo una ficha con dos coronas, algunas fichas de beneficio también las tienen, así como el propio indicador de iniciativa. El orden dependerá de las coronas acumuladas, por lo que hilando fino, podría ser otro condicionante a elegir cartas de personaje si te interesa ser el jugador inicial. Hay que tener en cuenta que al jugarse en cada partida todos los personajes (y al estar divididos en dos eras), puedes preveer si en la siguiente ronda saldrá un personaje que hasta ahora no ha salido, por lo que ser el jugador inicial puede llegar a ser decisivo para hacerse con él.

LOS COMPONENTES

Los componentes de este juego están muy por encima de la media y más, si tenemos en cuenta que su precio es más que correcto para los estándares actuales. Para empezar la caja es sólida, más que la mayoría de los juegos. Además nos trae un inserto para guardar los componentes cómodamente, como todo juego debería traer. Sacar lo necesario para jugar es casi anecdótico, ya que en un minuto lo tienes desplegado.

Genial cuna para los componentes (falta por situar los tableros personales, el central y los manuales, que cubrirían todo cuanto se ve). ¡Las cartas entran enfundadas!

Las componentes de madera son correctos e incluso innecesariamente elegantes como ese curioso león heráldico que se usa para marcar el turno de cada jugador.

Los componentes de plástico, a parte de los dados, son esos elementos donde aposentar los dados que se eligen, que son prácticos y funcionales. Otro ejemplo de que se pueden hacer visualmente agradables las mecánicas del juego.

Las cartas son de buena calidad y de un tamaño adecuado. Sus ilustraciones, peculiares, pero acordes con el aspecto visual del juego. Hay que mencionar que las ilustraciones se repiten en las cartas, cosa que no empaña el juego, pero dado que otros juegos traen ilustraciones diferentes en cada carta, creo que merece la pena señalizarlo.

Por último, los cartones del tablero central y de cada jugador son ejemplares, completando un producto redondo en calidades.

VALORACIÓN

Coimbra es un juego que gana con cada partida. Al principio contemplas simbología por todos los lados, motivo que te lleva a consultar el manual una y otra vez, para descifrar lo que quiere decir. Pero he de asegurar que tras unas cuantas partidas ves claro lo que indican esos símbolos y apenas acudes al manual para resolver dudas, ya que es bastante intuitivo. Gracias a esto, las partidas ganarán velocidad y comprobarás que los cuatro turnos que dura un partida pasan volando y en hora u hora y media, estaréis contando puntos de victoria para ver quién es el vencedor.

Tablero personal al final de la partida

El juego es bastante sencillo de reglas y están muy bien hiladas. A medida que juegas, se puede comprobar que el juego es elegante tanto en componentes como en mecánicas, sitiéndote cómodo, ya que controlas lo que quieres hacer (a excepción de lo que los otros jugadores te fastidien). Existe algo de interacción, ya que luchas con los otros jugadores por hacerte con los personajes más interesantes. Además hay habilidades de personajes que sirven para fastidiar a los otros jugadores, pero no es un saco de aleatoriedad ni mucho menos, tampoco notararás una lucha entre jugadores; cada cual hará su estrategia y sólo te fijarás en los otros en momentos ocasionales de la partida.

El año 2018 nos ha dejado este gran juego, fresco y elegante (éste es el adjetivo que mejor lo describe en todos sus aspectos), que creo que perdurará en nuestras mentes y en nuestras mesas. Una joya que todo amante de los juegos de gestión, indudablemente, debería probar.

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