1906: San Francisco

En 1906, San Francisco sufrió un tremendo terremoto que dejó la ciudad considerablemente derruida. Los jugadores tomarán parte en este juego como constructores, para volver a alzar las edificaciones y retornar a San Francisco la belleza que el desastre natural arrebató. El juego, con unas premisas sencillas, nos dará pie a gestionar nuestros recursos, las acciones y coleccionar ciertas cartas para sobresalir de entre la competencia.

Cajita del juego sin casi aire en el interior.

Ficha técnica

  • Nº jugadores: 2 a 4
  • Edad recomendada: 12+
  • Año de publicación: 2018
  • Editorial: Looping Games
  • Autor: Perepau Llistosella
  • Artista: Pedro Soto
  • Idioma: español e inglés
  • Independencia del idioma salvo reglamento: Sí
  • Ficha en la BGG

Reseña del juego

Sin intentar explicar el juego en detalle, ya que no es un tutorial, comentaré los diferentes aspectos que creo necesarios para comprender sus mecánicas y podernos hacer una idea de lo que este juego nos ofrece. Lo primero será preparar la partida, que poco variará ya sea a 2 o a 4 jugadores (sólo añadir unas cuantas cartas más de parcelas). Se colocarán los tableritos que trae, uno para saber el año en el que estamos (marca la ronda) gracias a su marcador en 1906, otro para saber el dinero que tiene cada jugador (el marcador de todos en el 0) y uno último de desarrollo urbanístico (indica aproximadamente cuánto ha ayudado cada jugador en reconstruir la ciudad) con el marcador de todos en el -7.

Manuales, los 3 tableritos, las cartas y los marcadores.

Bajo el tablero de años, se colocarán las cartas de parcelas según se explica en el manual para ese número de jugadores. En torno a ellas se colocarán al azar las cartas de acciones (cada carta con 5 posibles acciones, salvo a 2 jugadores, que se jugarán por el lado que tienen 3 acciones). Posteriormente se barajan las cartas de objetivos iniciales y se muestran 3 al azar junto con la carta de mejor constructor. El resto se barajan con los otros objetivos (no iniciales) y se crea un mazo, del que mostraremos las 3 primeras cartas. Se baraja el mazo de licencias y se muestran las 3 primeras cartas. Separa las cartas de urbanismo por tipo y colócalas en 4 montones bocarriba. Se crea un fondo común de casas de los jugadores y se ponen las fichas de escombros sobre los huecos indicados en las cartas de parcelas. Por último, cada jugador coge del mazo una carta de objetivo secreta y se elige un jugador inicial.

Tablero de años con los que contar las rondas.

El despliegue, para lo pequeño que es el juego, es bastante respetable. Al principio es algo lioso, pero cuando le has dado alguna partida, se coge la rutina de ponerlo con facilidad. Empezando por el jugador inicial, deberá elegirse una casilla de acción del tablero de año. Esto le aportará el dinero que se indica y la bonificación que se muestra a la derecha del marcador. Esto se hará siempre que toque jugar estas acciones , sólo que las bonificaciones cambian cada año que pasa, así como el precio de la construcción (que es el valor a la izquierda del marcador). Se deberá avanzar de año cada vez que los jugadores lleguen a estas casillas de acciones.

Tablero de desarrollo urbanístico, por el que los marcadores de los jugadores irán avanzando para rascar puntos de victoria.

La idea del juego es que el jugador situado más a la derecha de la carta de acciones, deba elegir dónde posicionar su peón en la siguiente carta de acciones, en un espacio sin utilizar, y realizar esa acción. Cuando todos hayan hecho su acción, de nuevo el que esté más a la derecha deberá posicionar su peón, donde desee, de la siguiente carta de acciones.

Cuando un jugador posiciona su peón tiene 4 posibles opciones a realizar:

  • Realizar la acción: hace la acción donde se ha situado el peón.
  • Realizar otra acción de esa carta: tras posicionar al peón puede hacer otra acción de la carta, pero deberá pagar 2$ por casilla de distancia hasta ella.
  • Ingresar 1$.
  • Pasar: sólo es posible a 3 o 4 jugadores. Lo único que se consigue es ser el segundo jugador en actuar el siguiente turno.
Tablerito donde indicar el dinero que posee cada jugador (curiosa alternativa a las monedas).

En cuanto a las acciones que nos encontraremos en las cartas, como resumen, serían éstas:

  • Ingresos: aumenta la cantidad de dinero (no se puede tener mas de 15$).
  • Materiales: coge una de tus casas de la zona común y ponla frente a ti.
  • Obtener licencia: coge una de las 3 cartas de licencia visibles (no puedes tener más de 5) y ponla frente a ti. Estas cartas no se reponen hasta que todos los jugadores hayan actuado este turno.
  • Firmar objetivo: Toma una de las 3 cartas de objetivos visibles y ponla frente a ti (no hay límite de cartas que puedas tener). Estas cartas no se reponen hasta que todos los jugadores hayan actuado este turno. También puedes elegir robar la primera del mazo y en tal caso la dejarías oculta al resto de jugadores hasta el final de la partida.
  • Limpieza: Paga 3$ para quitar una ficha de escombro (la dejas frente a ti) y subir una posición en el marcador de desarrollo urbanístico. Si ya estás arriba del todo, avanzas a la derecha. Si ya estuvieras en la esquina superior derecha, ganarías 1$. También se puede hacer lo mismo pagando sólo 2$, pero sin retirar ninguna ficha de escombro.
  • Urbanizar: paga 2$ para avanzar hacia la derecha en el marcador de urbanismo.En caso de ya estar a la derecha del todo, asciende una casilla. Si ya estuvieras en la esquina superior derecha, ganarías 1$.
  • Construir: debes tener frente a ti alguna casa disponible para construir. También debes poder pagar el dinero que se indica en el marcador de años. Por último debes tener para descartar 1 o 2 cartas de licencia apropiadas. En caso de utilizar 1 sola carta de licencia, ésta deberá coincidir exactamente con la parcela donde se va a construir la casa. En caso de usar 2 cartas, se podrán combinar (o no) en número y color para coincidir con la parcela donde deseamos construir. Además, las cartas de licencia tienen en la parte baja dos iconos de urbanismo. Si en ambas cartas coinciden algunos de sus iconos, nos permite coger una carta de urbanismo de ese tipo y avanzar una casilla en el marcador de urbanismo (similar a la acción de «urbanizar»). Además, si en la zona que vamos a construir, hubiera una ficha de escombro, deberíamos pagar 3$ para quitar la ficha y avanzar en el marcador de urbanismo (similar a la acción de «limpieza»). Esta acción de construir la podemos encontrar de forma subvencionada, donde nos facilitan de forma automática el color o el número que deseemos.
Ejemplo de carta de licencia y de objetivo.

A medida que los jugadores den vueltas en torno al «tablero» de acciones, irán pasando los años (habrá que hacer lo que se especifica en el tablero de años cada vez que se pase por él). La partida terminará el turno que un jugador construya su octava casa (ganará la carta de mejor constructor) o cuando se pasen todos los años, es decir, cuando el marcador de años se ponga sobre 1912. Sólo deberá jugarse la acción de 1912 y se daría por terminado (no se recorre todo el tablero de acciones el último año).

Vista de las parcelas y las casas construidas.

Tras esto se contarán los puntos de victoria que tiene cada jugador y el que más tenga será el ganador. Los elementos que dan puntos de victoria son los siguientes:

  • Objetivos municipales comunes.
  • Objetivos municipales personales.
  • Puntos ganados en el marcador de desarrollo urbanístico.
  • Cartas de urbanismo.
  • Carta de mejor constructor.
  • Cantidad de dinero al final de la partida.
Partida ya finalizada, donde podemos ver todas las partes del despliegue en mesa.

Los componentes

El juego se presenta en una pequeña caja, con cómodos separadores, que viene repleta de componentes hasta sus topes. Los tableros (y las fichas) tiene un buen grosor y son claros de interpretar. Los mismo pasa en general con toda la iconografía, es clara y facilita que el juego fluya sin parar. Las cartas no son las más gruesas que haya visto, pero son adecuadas, con un arte comedido pero acorde con la temática. Si algo brilla en todos los componentes es la funcionalidad y la claridad. Parece que todo está muy pensado para que no de pie a equívocos, dando la información necesaria para entenderse, cosa que se agradece a quien diseña todo este material. Los únicos componentes de madera que encontraremos son las casas y marcadores de los jugadores.

Todo encaja muy bien.

El manual es pequeño y conciso, para mi gusto, en este caso, demasiado conciso. Tras leerlo, pese a tener una idea general del juego, me quedaron un montón de dudas, que con tiempo y ayuda de tutoriales he ido puliendo hasta desentrañar todos sus mecanismos. No puedo decir exactamente qué habría cambiado para que fuese más fácil de entender, ya que hay imágenes y ejemplos explicativos, pero ni con ésas… Pocas veces me ha sucedido esto con un manual y con éste me ha pasado, pese a lo sencillo que es, una vez sabes jugar.

Valoración

Nunca antes había probado un juego de la colección 19XX de Looping Games, pero tras tanto oír lo buenos que eran, no puede resistirme. He de confirmar que, al menos éste (de los otros aún no puedo opinar), es una pequeña joya. Es uno de esos pequeños juegos que son grandes en su concepto. En mesa, no es espectacular, pero es bonito y una vez has empezado a jugar te metes de lleno. No se trata de un filler, que no te engañe esa cajita y esa duración de unos 45 minutos. A medida que la partida avanza y si tus oponentes son habilidosos, sudarás en más de una ocasión para intentar llevar a cabo tus planes de reconstrucción de la ciudad.

Juego finalizado a 2 jugadores. Se ve en la parte superior el recuento de la puntuación.

Este juego ha sido diseñado casi en su totalidad mediante cartas (a excepción de unos pequeños tableritos que también podrían haberse transformado en cartas). Bien podría ser un juego de tablero más tradicional, pero seguramente su precio se dispararía. Os aseguro que no contar con tablero central no ha supuesto ningún problema, las cartas cumplen con su función a las mil maravillas y creo que conseguir poner un precio tan competitivo al juego y hacerlo tan transportable, bien merece ese sacrificio y con gusto.

Ejemplo de algunas cartas del juego.

Llegados a este punto no puedo hacer otra cosa que recomendar este juego a cualquier persona, ya sea de perfil jugón duro o más ligero. Creo que se sitúa en un fino límite donde prácticamente cualquiera puede disfrutar de sus partidas, cosa que no pasa con todos los juegos. ¡A reconstruir San Francisco!

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